jueves, 19 de junio de 2008

13

Del paladar.
Dormir con otro poema en la boca. Dientes limpios, pero suciedad en la lengua. Palabras que no son mías. Me gusta masticarlas hasta que sean de nadie. Y con nadie dormir. Pensar que adoro el hielo, que sí dejaste que te lo dijera hoy. Pero no entiendes, el hielo es un símbolo. O, si lo sabes, no te importa. Bien. Para mí no cuenta si eres capaz de analizarlo. Hay una voz más fuerte que tú y que yo muy dentro, acá, donde el espacio azul no necesita un nombre.

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